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La economía solidaria, en el marco de la tradición de la economía social, pretende incorporar a la gestión de la actividad económica, los valores universales que deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, fraternidad económica, solidaridad social y democracia directa. Como una nueva forma de producir, de consumir y de distribuir, se propone como una alternativa viable y sostenible para la satisfacción de las necesidades individuales y globales y aspira a consolidarse como un instrumento de transformación social.

Esta voluntad de hacer las cosas de otra manera también tiene su proyección exterior. Su finalidad pasa por la transformación social y la creación de mejores condiciones de vida. Se plantea como un modelo de economía solidaria en el que se ponga en valor la parte humana de la economía, la satisfacción de necesidades, frente al modelo hegemónico basado en la competencia, la acumulación de capital y la sobreexplotación de los recursos.

Nuestro impulso y desarrollo de acciones relacionadas con la comercialización bajo principios éticos y el respeto al medioambiente, son un medio eficaz para lograr un desarrollo sostenible.

Bienvenidos a nuestra plataforma al servicio de la Economía Social y Solidaria.

Compra Responsable

La compra responsable tiene como objetivo integrar los aspectos sociales, ambientales y éticos en las decisiones de compra. Cualquier compra integrándolas en un sentido de equilibrio entre las necesidades de las partes interesadas, las especificaciones y las normas para la protección y mejora del medio ambiente, el progreso social y el desarrollo económico. El comprador está buscando la eficiencia, mejorar la calidad del servicio y la optimización de los costes totales dentro de una cadena de valor y de medición del impacto.
En cuanto a las PYMEs, la política de compra responsable puede ser la clave para iniciar un proceso de responsabilidad social. En efecto el enfoque de la compra responsable es parte de la política de despliegue de la RSC (Responsabilidad Social Corporativa)

Compra Pública Responsable

La Administración Pública, de convertirse en consumidores responsables, ejerce una doble acción. Por un lado, las administraciones constituyen un ejemplo tanto para las personas como para las empresas, especialmente si se trata de instituciones más cercanas al ciudadano. Por otro lado, el volumen de gasto público en materiales y suministros es suficientemente elevado como para ejercer una presión efectiva sobre sus proveedores, y las elecciones y las exigencias de los poderes públicos deben influir significativamente en el progreso social de los sistemas de producción de sus compras.
La compra pública responsable supone un avance en las formas de llevar a cabo la contratación pública, donde a la consideración de criterios de relación calidad/precio e imparcialidad en los procedimientos de contratación (transparencia e igualdad), se le añaden parámetros ambientales, sociales y éticos.
La contratación pública no es sólo un instrumento para la ejecución de obras, establecimiento de servicios o prestación de suministros, sino que también presenta un gran potencial para impulsar las políticas públicas sociales y ambientales. La política de contratación pública está orientada a la consecución de objetivos de eficiencia económica pero también debe tener como orientación la consecución de objetivos sociales y ambientales. 

El sector público puede y debe asumir un papel protagonista como líder y motor del desarrollo de la responsabilidad social, incorporando los criterios éticos, sociales y ambientales en las decisiones de compra y contratación, lo que además, impulsaría la adopción de dichos criterios por parte de las empresas contratadas o proveedores e incluso por los licitadores privados.