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La economía solidaria, en el marco de la tradición de la economía social, pretende incorporar a la gestión de la actividad económica, los valores universales que deben regir la sociedad y las relaciones entre toda la ciudadanía: equidad, justicia, fraternidad económica, solidaridad social y democracia directa. Como una nueva forma de producir, de consumir y de distribuir, se propone como una alternativa viable y sostenible para la satisfacción de las necesidades individuales y globales y aspira a consolidarse como un instrumento de transformación social.

Esta voluntad de hacer las cosas de otra manera también tiene su proyección exterior. Su finalidad pasa por la transformación social y la creación de mejores condiciones de vida. Se plantea como un modelo de economía solidaria en el que se ponga en valor la parte humana de la economía, la satisfacción de necesidades, frente al modelo hegemónico basado en la competencia, la acumulación de capital y la sobreexplotación de los recursos.

Nuestro impulso y desarrollo de acciones relacionadas con la comercialización bajo principios éticos y el respeto al medioambiente, son un medio eficaz para lograr un desarrollo sostenible.

Bienvenidos a nuestra plataforma al servicio de la Economía Social y Solidaria.

Consumo y Producción Responsable

Vivimos en una sociedad que favorece el consumismo, nos hemos convertido en la generación de usar y tirar. La publicidad nos bombardea con anuncios cuyo objetivo no es nuestro bienestar, sino hacernos engranajes de un sistema que reduce a las personas al papel de meros consumidores sumisos. Este modelo económico de producción y consumo tiende cada vez más a su agotamiento. Es impensable hacer frente a los problemas ecológicos y sociales que nos afectan sin detener la complicada maquinaria y estructuras que los producen.
Desde Mundo Leal trabajamos por la idea de que como consumidores, último eslabón del sistema económico, tenemos una gran responsabilidad: gracias a nuestra forma de consumir podemos influir en la marcha de la economía y del mundo de una forma directa. Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades respetuosas con el medio ambiente y las personas es una gran contribución y un instrumento decisivo de presión frente al mercado.
Para ello, pensamos que es imprescindible mantener el consumidor informado; informado para ser libre y elegir correctamente. Elegir productos y servicios obtenidos con el respeto de las formas sociales, éticas y sostenibles en toda la cadena de valor. Elegir productos o servicios seguros y saludables, acordes a sus necesidades, a sus criterios y a su economía. El consumidor tiene que conocer: dónde, cómo y quién produce lo que consumimos.
Entendemos por Consumo Responsable, un consumo en el que se introduzcan valores como una variante importante a la hora de consumir o de optar por un producto. Hacemos especial énfasis en la austeridad como un valor en relación con la reducción para un consumo ecológico, pero también frente al crecimiento económico desenfrenado y al consumismo como forma de alcanzar el bienestar y la felicidad. Que incluye, por este orden, las famosas "erres" del movimiento ecologista: Reducir, Reutilizar y Reciclar, pero en el que también se incluyen elementos tan imprescindibles como la agricultura y ganadería ecológicas, la opción por la producción artesanal, etc. En definitiva, el consumo en lo que se refiere a las relaciones sociales y condiciones laborales en las que se ha elaborado un producto o producido un servicio. Se trata de pagar lo justo por el trabajo realizado, tanto a personas de otros países como a las más cercanas.